miércoles, 22 de abril de 2009

¿Cuánto vale tu voluntariado?

Muchas personas que realizan un voluntariado asumen tareas de cuidado a otros seres que lo necesitan, mejora de condiciones de calidad de vida en temas de salud, educación, alimento, ecología… es decir, este voluntariado colabora con organizaciones, instituciones y administraciones para llevar a cabo tareas de bienestar común.

Tradicionalmente, encontramos otros colectivos que también participan en acciones solidarias. Hablamos de las mujeres y los padres hacia sus hijas/os, de familiares que atienden las enfermedades de sus componentes, de amistades, vecinos/as y compañeros/as que se regalan mutuamente favores, de abuelos/as que cuidan nietos/as, de hijos/as que haces los recados de sus padres y madres…

En muchas ocasiones se ha hablado de reivindicar a estas personas y se proponen muchas maneras de hacerlo:

* Se instituyen días de… de la madre, de la amistad, del padre…
* Se inauguran espacios públicos y privados para relevarles de estas tareas, tales como guarderías, hospitales, clínicas, residencias, etc.
* Se habla de reconocer el trabajo gratuito atribuyéndole un valor en cuanto a “la aportación que hace a la sociedad”, en cuanto a “los recursos que ahorran a la administración”, en cuanto a “el nivel de sobreesfuerzo y su reconocimiento público”…

La actividad solidaria puede traducirse en días festivos –¿el día del voluntario/a?-, en cargas insostenibles –¿hay que liberar a quienes las soportan?-, en bienestar social, en dinero público y en altruismo. Sin embargo, ¿Es imprescindible darle un valor agregado al valor del trabajo voluntario?

¿Para qué y por qué llevar a cabo una actividad voluntaria?
¿Para qué y por qué colaborar con otras personas, con mi familiar o con el familiar de alguien a quien no conozco, con mi vecina o con una comunidad empobrecida en otro país, con mi amigo o con la inmigrante… para qué, por qué?
¿Vale algo la acción gratuita en sí misma?
¿Vale el voluntariado en sí mismo? ¿Por ser lo que es?
¿Qué es?

¿Las personas que lo realizan deberían tener un día que las reconozca? ¿Querrían tenerlo? ¿Cambia en algo tenerlo? ¿Querrían ser relevados por otras personas, por instituciones, por organizaciones, por otras personas voluntarias? ¿Siempre, cómo, cuándo, por qué? ¿Querrían ver sus esfuerzos solidarios traducidos en dinero ahorrado a la administración pública, en aportación a la sociedad? ¿Sí? ¿Para qué? ¿No? ¿Paraqué?

Creemos que el trabajo gratuito –y no lo llamamos así sólo porque no es remunerado-, voluntario –y sí lo llamamos así porque tiene que ver con la capacidad de decisión de las personas más que con los beneficios que produce o no-, tiene inconmensurable valor en sí mismo: El valor de hacer lo que tú crees que debes hacer.

martes, 7 de abril de 2009

¿Por qué vuestra opinión también cuenta?

Vamos a intentar hablar del mail que os habrá llegado a muchas/os de vosotros/as pidiendo vuestra opinión.

Lo primero deciros que estamos abrumadas por la respuesta, en pocas horas teníamos 3.000 formularios y siguen llegando ¡gracias!

Hemos leído alguna de vuestras sugerencias en el campo comentarios y como no son muchas vamos a intentar dar respuesta por aquí a alguna de estas cosas.

“Estaría guay explicar la finalidad de estas preguntas en alguna parte.”
Tienes razón, la encuesta tiene triple finalidad, por eso os ha despistado a alguna/o. Hace mucho que no os preguntamos y en esta ocasión se nos han juntado los tres objetivos.

  • Recogemos algunos datos del nivel de uso de la web, del perfil de las personas que la usan, de su nivel de satisfacción o no con el servicio de cara a tener más datos para poder enfocar una encuesta de uso y accesibilidad más orientada.
  • Recogemos datos sobre la empresa que apoya el proyecto. Grupo VIPS financia el mantenimiento y mejoras de hacesfalta.org desde su lanzamiento. Necesitamos estos datos, no para lavar la imagen de la empresa, para valorar después de 10 años la marcha de la relación. Para esto os necesitamos!
  • Recogemos una valoración sobre ‘marcas’. Esto no es sólo para hacesfalta.org, lo necesitamos para Fundación Chandra. Estamos inmersas en una consultoría de marca para la Fundación (cómo nos llamamos? A qué olemos? Nombres de proyectos o nombre de la Fundación? Qué piensa quién nos sigue de nosotras? Quiénes son nuestros potenciales aliados/partners para conseguir nuestros objetivos?...) llevamos tiempo trabajando internamente el tema, se han hecho consultas a distintas personas de dentro y fuera del sector y el grupo que nos está apoyando nos ha pedido que os preguntemos esto a vosotros/as que nos conocéis.

“Me parece mal que no sea anónima.” ¡El campo nombre es opcional! Y no hay ningún dato más que os identifique, la encuesta no nos devuelve el mail, sabemos (es un decir, no ataquéis por favor, no la hemos enviado una a una) a quién se lo hemos enviado pero no sabemos quién nos contesta.

“Nunca me contestáis a las ofertas, ninguna organización se pone en contacto conmigo ¿cómo sé que verdaderamente mis datos llegan a la organización?”. Los datos llegan, y vosotras/os sabéis a quién se lo enviáis. Desde hacesfalta.org recogeremos todas las quejas que nos enviéis de las organizaciones que no dan respuesta y se las transmitiremos indicándoles cómo usar la web para responder a vuestras candidaturas ¡una vez más! Pero vosotras/os podéis poneros en contacto con la organización y preguntar por el estado de las candidaturas. Lo de siempre, nosotras no gestionamos las ofertas. Os contaremos en otro post cómo es el proceso de matching entre vosotras/os y las organizaciones, es una de vuestras preguntas frecuentes.

“Que las convocatorias estén actualizadas y que tengan una fecha de caducidad”. En todas las oportunidades tenéis una fecha límite de inscripción, que marca la organización cuando la publica y que indica la fecha en la que dejará de estar activa en la página. También tienen herramientas para cambiarla de fecha (reactivarla, darla de baja antes, eliminarla, etc)

“Que vuelva el foro”, “Que se introduzcan mejoras en la zona privada y en el curriculum” “Que se pueda buscar las ofertas por palabra clave”… Este mes sin falta, estad atentas/os.

La encuesta no tiene intención de servir para una investigación social, sólo queremos palpar el ambiente y tener un poco más de información de cara a hacer mejor lo que hacemos, es un primer paso.

La próxima vez lanzaremos la encuesta con más explicaciones ¡hay que ver lo exigentes que sóis! Pero nos gusta!!

Gracias por los comentarios de ánimos y felicitaciones. A las/os que os hemos decepcionado con la encuesta ¡lo sentimos, seguimos aprendiendo y a ratos precipitándonos! A todas y a todos tenéis nuestro teléfono y nuestro mail abierto si queréis ampliar alguno de los comentarios que nos hacéis o si tenéis alguna sugerencia más para próximas consultas, para mejorar la página, para transmitir a las organizaciones que publican, etc nosotras por nuestra parte os daremos el feedback de los resultados!

Abrazos!

lunes, 6 de abril de 2009

Callejear

Callejear es un modo especial de pasear, significa atravesar los lugares con una mirada contemplativa. No es la mirada del tecnócrata que toma apuntes desde la confortable posición para hacer su obra; es la mirada del aprendiz que observa, se asombra, cuestiona, conversa con otros, quiere saber… y sigue caminando. Y, en el camino si uno permanece abierto, encontrará soledades no deseadas, prisas ciegas, indiferencias, frustración… amontonadas en las aceras de las calles de nuestros barrios. Contemplando, uno se topa con lo de todos los días y a todas horas aprende a descifrarlo. Se descubre y comprende la miseria de la realidad que las estadísticas disfrazan con un número, y se aprende a mirar las estadísticas con los ojos de que sabe lo que en realidad significan".

Luis Aranguren, (2000). Cartografía del voluntariado. Editorial PPC.

martes, 31 de marzo de 2009

¿Voluntariado sin causa social?

¿Qué tan válido es incluir en el colectivo del voluntariado a grupos de personas que se organizan para pasarlo bien? Os daremos un caso.

ImprovEverywhere es una iniciativa de personas civiles que se organizan con el propósito expreso de causar escenas de caos y dicha en lugares públicos. Sí, habéis leído bien caos y dicha a la vez.

El movimiento, si es que decidís galardonarlo con este distintivo, fue creado en 2001 por Charlie Todd en Nueva York. La dinámica es la siguiente:

Las personas se registran como voluntarias en una lista de mailing en la web de ImprovEverywhere, así se convierten en Agentes y reciben, vía e-mail, instrucciones (éstas a veces), fecha y lugar de las misiones que llevarán a cabo.

Sólo funciona en Nueva York. Si alguien quiere hacerlo en otro espacio, tendría que organizar su propio grupo de agentes y diseñar sus propias misiones creadoras de caos y alegría.

Un ejemplo de las misiones que han realizado es el siguiente:

La estación Gran Central congelada.
Las personas aparecieron en el momento y el lugar en los que fueron convocados, sin saber para que. Una vez ahí, se les dieron las instrucciones.

Número de Agentes encubiertos: 207
La misión: Permanecer totalmente quietos en la postura en la que estuvieran a la voz de ¡Como estatuas!







¿Es esto voluntariado social?

Estamos hablando de acción colectiva, no lucrativa, organizada para un bien común. ¿Es más que un juego? Os lanzaremos una hipótesis:

Las personas que acudan a este tipo de voluntariado participarán de una actividad lúdica, sensibilizadora y concienciadora en un sentido plenamente social.

Nuestros argumentos:

Se trata de un ejercicio de confianza, pues las personas acuden a un llamado colectivo sin saber qué van a hacer, quizás serán cosas que no se atreverían a hacer individualmente, pero esta vez actuarán con más personas que, como ellas mismas, acudirán a ciegas.

Una vez están los y las Agentes en acción, sospechamos que habrá una serie de emociones y sentimientos compartidos fluyendo libre e intensamente de persona en persona, enseñándoles en vivo su propia capacidad unirse a otras, de identificarse por medio de finalidades comunes, gratuitas y que se desbordan del grupo mismo para donarse a las personas espectadoras.

Uno de los miedos más arraigados y universales es aquel que nos produce el cambio, el caos, las crisis, o como queráis llamar a otros ordenes desconocidos o inusuales en la vida de cada persona y de cada colectividad. ¿Podría servir este juego organizado, y en cuyo desarrollo se acepta voluntariamente participar, enseñarnos a conciliar la necesidad de seguridad y con la necesidad de cambio?

García Roca dice que el voluntariado de nuestra época necesita reconciliar la idea de causa como una meta socialmente significativa (como son los derechos humanos) y el valor de lo expresivo, del placer inmediato de participar en su presente realización, creando nuevas formas de lazos sociales, a la vez terapéuticos, a la vez incidentes en la realidad circundante.

Otras estilos de voluntariado son posibles, otras expresiones de solidaridad, otras preocupaciones –como la preocupación sobre un creciente aislamiento y la consecuente apatía y falta de confianza en toda acción colectiva que, a la larga, termina afectando también la solidaridad hacia las causas tradicionales) y, sobretodo, otras formas de resolver, menos institucionales, pero más subjetivas.

lunes, 23 de marzo de 2009

Altruismo y leyes de voluntariado

En 1996 Andrés García Inda hacía una reflexión sobre la Ley 6/1996 de Voluntariado que pudo pasar desapercibida en la mayor parte del Tercer Sector debido a la vorágine de la Ley, a la fuerza con la que se comunicó y a lo novedoso que era el tema en el Estado Español, pero que no está mal retomar “empuja a la Administración a extender el manto legal sobre las zonas no colonizadas no sólo a efectos de fomentar o garantizar su libre participación, sino también para poder controlarla”* y ver que está vigente más que nunca.

Ahora ya no es nuevo, además de la 6/1996 existen leyes autonómicas e incluso provinciales y un montón de planes estatales y autonómicos que marcan desde las Administraciones Públicas el ritmo de la participación voluntaria en las organizaciones de voluntariado, con mayor o menor acierto.

Más allá del -interesantísimo- debate de si se debe o no regular el voluntariado, la participación ciudadana o las iniciativas solidarias con una ley deberíamos entrar en los términos y contenidos de esas leyes y especialmente en dos puntos:

Por una parte ¿qué aportan a la promoción del voluntariado?

Y por otra ¿cómo lo hacen? (con qué ‘armas’ o herramientas’)

Centrándonos en la ley estatal podemos decir que sí, que contempla medidas de fomento de voluntariado, incluso dedica un capítulo completo en el que indica que la administración general del estado hará asistencia técnica, desarrollará programas formativos, liderará servicios de información y campañas de divulgación y de reconocimiento del voluntariado.

Dentro de las medidas establece una especialmente controvertida que son los incentivos a las personas voluntarias en forma de "bonificaciones o reducciones en el uso de medios de transporte público estatal, en la entrada a museos y cualquier otra medida que puede establecerse".

Esta medida pervierte la base del voluntariado, el altruismo. Entra directamente a las motivaciones de los nuevos voluntarios y si alguien ha estado sentado con una administración pública y/o ha participado en el proceso de elaboración de alguna de estas leyes habrá escuchado comentarios de incentivos asociados a la atracción de nuevas personas al voluntariado.

En la realidad han tenido poco impacto en términos de captación, pero han tenido mucho en términos de banalizar el discurso de la acción voluntaria y nos ha llevado a ‘premios’, ‘concursos’ y ‘campañas’ que están en el imaginario colectivo de muchas personas que han sido animadas a ser voluntarias mediante ejemplos únicos, descuentos en transportes y en cines, formación gratis, ampliación de curriculums, etc y no mediante lo que debería ser ‘la confianza en el ser humano, la justicia social y la convicción del poder transformador del grupo’

Son temas históricos de debate pero también con una vigencia espectacular y una presencia en medios de comunicación ‘sospechosa’ en los últimos meses (nuevas leyes autonómicas…). Así que nunca es tarde para reabrir debates!

¿Cómo afecta esto al altruismo, al desinterés, a la motivación?

¿Deben las administraciones interpelar a las personas o apoyar y fomentar el voluntariado desde las organizaciones de voluntariado y que sean estas, vía planes de voluntariado, quienes incentiven, motiven y retengan a estas personas?

¿Qué mensajes debemos y no debemos lanzar para convocar voluntarios/as?

- ‘Tu puedes serlo aunque no sepas que puedes’ frente a ‘Los voluntarios/as son personas únicas y especiales’
- ‘Tu tiempo cuenta, pero tu disposición más’ frente a ‘Necesitamos tu compromiso en un determinado e inamovible periodo de tiempo’


Alguno más? Alguna aportación al debate? ¡Os esperamos por aquí!

*(“Aspectos legales de voluntariado: El modelo de la Ley 6/1996 de 15 de enero” Documentación Social, nº 104, Madrid julio-septiembre 1996)